El Vía Crucis de la Agrupación de Cofradías 2026, fe y recogimiento en el corazón de Málaga

La ciudad de Málaga volvió a sumergirse en uno de los actos más sobrecogedores de la Cuaresma con la celebración del Vía Crucis oficial de la Agrupación de Cofradías de Semana Santa de Málaga. La cita, celebrada el 20 de febrero, reunió a cofrades y fieles en torno a una de las tradiciones más arraigadas del calendario litúrgico.

En esta edición, la imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno de Viñeros presidió el rezo, en un año especialmente significativo para la hermandad al conmemorarse el 50 aniversario de la bendición de la talla.

Desde primeras horas de la tarde, el ambiente en el centro histórico reflejaba la importancia del acto. La imagen fue trasladada desde la iglesia de San Julián hasta la Catedral de Málaga, en un cortejo sobrio y silencioso que avanzaba entre la expectación y el respeto del público.

A su llegada al templo, en torno a las 20:15 horas, comenzó a fraguarse uno de los momentos más intensos de la jornada. Minutos después, el interior de la Catedral acogía el rezo del Vía Crucis, que dio comienzo a las 20:30, congregando a representantes de todas las cofradías malagueñas junto a numerosos fieles.

El desarrollo de las estaciones, marcado por la solemnidad y el silencio, transformó el espacio en un escenario de profunda espiritualidad. Cada lectura y cada oración resonaban bajo las bóvedas del templo, reforzando el carácter penitencial de un acto que, más allá de su dimensión religiosa, forma parte de la identidad cultural de la ciudad.

Finalizado el rezo, la imagen emprendió su regreso en procesión, acompañada por un cortejo que mantuvo el tono recogido de toda la jornada. La ciudad, ya entrada la noche, continuó envuelta en ese clima de introspección que anuncia la cercanía de la Semana Santa.

El Vía Crucis oficial volvió así a cumplir su función esencial: inaugurar el camino hacia la Pasión, reuniendo a Málaga en torno a la fe, la tradición y el patrimonio cofrade que define a la ciudad generación tras generación.