Arquitectura exterior de la Catedral de Málaga

La Catedral de la Encarnación no solo destaca por su historia, sino también por su impresionante arquitectura exterior, que combina elementos renacentistas, barrocos y góticos. Cada detalle de sus fachadas, torres y ábside refleja siglos de evolución artística y dominio de la cantería malagueña.

Las portadas principales

El cuerpo central de la fachada principal se organiza en dos niveles y tres calles, separadas por monumentales columnas corintias sobre altas basas. En la planta baja, tres arcos albergan las puertas de entrada, flanqueadas por columnas de mármol rojizo. La puerta central, coronada con columnas salomónicas, se complementa con medallones escultóricos: los laterales representan a los patronos de Málaga, San Ciriaco y Santa Paula, mientras que el central muestra la Anunciación, obra barroca de Antonio Ramos realizada en 1743.

Las portadas renacentistas del crucero destacan por sus torreones con balcones, una de las joyas de la cantería local. Cada puerta semicircular se enmarca con arquivoltas sobre capiteles, y el conjunto de hornacinas sigue una composición palladiana: la central de medio punto y las laterales adinteladas. La elegante Portada del Sagrario combina un frontón curvo con el escudo episcopal, mientras que sus muros laterales y contrafuertes muestran la solidez y majestuosidad del edificio.

A ambos lados del templo se sitúan las portadas simétricas de la Puerta de las Cadenas (fachada norte, calle Císter) y la Puerta del Sol (fachada sur, calle Postigo de los Abades), obra de José de Bada. Ambas se componen de dos cuerpos con columnas corintias y frontones que enmarcan un programa iconográfico rico y detallado.

Las torres: la «Manquita» y la torre norte

La torre norte se eleva hasta los 87 metros, convirtiéndose en la más alta de Andalucía, y consta de cuatro cuerpos: los dos primeros armonizan con la fachada central, el tercero alberga las 14 campanas, y el último, de forma octogonal, contiene el reloj y se corona con un cupulino. La torre sur, conocida como la Manquita, permanece inacabada, con sus columnas expuestas al aire, recordando la historia incompleta del templo.

Jardines y patio

El complejo catedralicio incluye jardines y un patio de naranjos, evocando la memoria de la antigua mezquita sobre la que se levantó. Este espacio ofrece un respiro visual y conecta con el rico legado arquitectónico del interior.

Detalles góticos

Entre los elementos góticos destaca la fachada norte de la iglesia del Sagrario, ordenada a principios del siglo XVI por el obispo Ramírez de Villaescusa. Esta fachada se distingue por su rico programa iconográfico y constituye la única expresión gótica del conjunto.