Arquitectura Interior de la Catedral de Málaga
La Catedral de la Encarnación impresiona por su monumentalidad, sus dimensiones excepcionales y la altura de sus bóvedas, convirtiéndola en uno de los templos más majestuosos de Andalucía.
Planta y alzado
El templo presenta una planta de cruz latina con tres naves de igual altura, de 41,79 metros, y una cabecera poligonal con girola. Su alzado sigue la llamada estructura siloesca: sobre un gran basamento se elevan pilares con medias columnas corintias que sostienen el “dado brunelleschiano” y un pilar cuadrangular que recibe los arcos de las bóvedas. Este sistema permite ganar altura sin romper la armonía de los pilares.
Las naves laterales replican esta estructura, y la luz natural penetra a través de una triple arquería y un segundo conjunto de ventanas con óculos, suavizada por vidrieras policromas. La mayoría de estas vidrieras datan de los siglos XIX y XX, y fueron ejecutadas siguiendo concursos y programas iconográficos inspirados en la tradición renacentista.
Bóvedas y decoración
El interior se distingue por sus bóvedas altas y decoradas, resultado de distintas fases constructivas:
- Siglo XVI: cabecera, girola y crucero presentan bóvedas elípticas con largos cuerpos piramidales.
- Siglo XVIII: las cúpulas incorporan curvas más pronunciadas, molduras ornamentales y motivos de palmas acuáticas en pechinas.
El programa iconográfico se divide en obra vieja y obra nueva:
- Obra vieja: virtudes teologales y cardinales; la Fe y la Caridad aparecen en el anteprebisterio, mientras que Prudencia, Templanza, Justicia y Fortaleza se representan en las cúpulas del crucero.
- Obra nueva: en el siglo XVIII, los arcángeles y santos decoran las cúpulas del coro y trascoro, incluyendo a San Miguel, San Rafael, San Gabriel, el Ángel de la Guarda, San José con el Niño, Santo Tomás de Aquino, San Hermenigildo y San Fernando.
Capilla de la Encarnación
Diseñada por Ventura Rodríguez con retablo neoclásico de Juan de Villanueva y esculturas de Antonio Ramos y Aldehuela.
Tesoro artístico
El interior de la catedral alberga obras de gran valor histórico y artístico:
- Retablos góticos y sepulcros del siglo XVI.
- Pinturas manieristas de César Arbasia.
- Obras de Juan Niño de Guevara, Claudio Coello, Alonso de Mena, Francisco Palma Burgos y Enrique Simonet, incluyendo la Decapitación de San Pablo (1887).