La Catedral de Málaga continúa avanzando en el desarrollo de sus obras de cubiertas con el inicio de una nueva fase centrada en la zona de la sacristía. Desde este martes 28 de abril, operarios trabajan en la instalación de andamios en el entorno del Patio de los Naranjos, una actuación necesaria para acometer la construcción del futuro tejado de este espacio.
La intervención se enmarca dentro del ambicioso proyecto global de cubrición del templo, que recupera soluciones ya previstas en el diseño original del siglo XVIII. En el caso de la sacristía, el objetivo principal es resolver los problemas de humedades y filtraciones que venían afectando tanto a los muros como a la conservación general del recinto.
El nuevo tejado contará con una estructura de madera y una cubierta de cuatro aguas, en consonancia con las soluciones adoptadas en otras zonas del edificio. Antes de su ejecución, los trabajos incluyen la demolición y restauración integral del área afectada, así como la protección del espacio mediante lonas impermeabilizantes para evitar daños durante episodios de lluvia.
Este avance se desarrolla de forma paralela a la ejecución de la cubierta superior del templo, que se está llevando a cabo siguiendo la propuesta diseñada por Ventura Rodríguez. En esta zona, se construye una cubierta inclinada destinada a mejorar la impermeabilización y la evacuación de aguas pluviales.
Para la ejecución de estos trabajos se están empleando materiales de alta calidad procedentes de distintos puntos de España. La madera de pino radiata utilizada en las cerchas es fabricada y ensamblada en el País Vasco por la empresa Egoin Wood; la piedra Bateig se extrae en Alicante; el mármol blanco procede de Almería; y las tejas cerámicas han sido diseñadas en Cataluña por Cumella, firma encargada también de elementos de la Sagrada Familia de Barcelona.
Además de su función estructural, la nueva cubierta permitirá habilitar un recorrido visitable en la parte superior del templo, ofreciendo una nueva perspectiva del trasdós de las bóvedas y ampliando así la experiencia cultural y patrimonial de la Catedral.
En paralelo, se están ejecutando otras actuaciones complementarias, como la renovación del sistema de evacuación de aguas mediante la instalación de nuevas bajantes de cobre preoxidado, que discurrirán por la fachada hasta los puntos de desagüe.
Para facilitar el desarrollo de los trabajos, se ocupará de forma provisional parte de la calle Postigo de los Abades, donde se ubicarán medios auxiliares para el acceso y el movimiento de materiales.
Por otro lado, en el entorno del Patio de los Naranjos se han instalado vallas de protección alrededor de las columnas de las cadenas, tras detectarse ligeros desplazamientos en algunos de estos elementos. Esta medida preventiva busca evitar su deterioro, ante el uso inadecuado por parte de visitantes.
Las obras están siendo ejecutadas por la UTE conformada por Hermanos Campano y Grupo ORP, responsables del desarrollo del proyecto de cubiertas y del sistema de evacuación de aguas del templo.
Con esta nueva fase, la Catedral de Málaga da un paso más en la resolución de uno de sus retos históricos, avanzando en la culminación de una intervención que combina recuperación patrimonial, mejora funcional y respeto por el diseño original de uno de los principales iconos arquitectónicos de la ciudad.